Reportaje.

¿Qué queda de la Revolución de Octubre? El pasado y el presente en cinco escenarios

Pilar Bonet
1 min.
2114Portada

Manuel Vázquez

A punto de celebrarse el primer centenario de la revolución de 1917, que marcó un antes y un después en la historia del mundo, Rusia muestra más interés por su pasado imperial que por los líderes comunistas que desbancaron a los zares en nombre de un reparto más igualitario del poder y la riqueza. La sociedad rusa está dividida y confundida sobre sus héroes y villanos. Personajes e interpretaciones dispares se mezclan en el paisaje urbano, los manuales escolares, los medios de comunicación y el lenguaje oficial, sin llegar a reconciliarse. Viajamos a cinco de los grandes enclaves de la sublevación para descubrir qué ha sobrevivido de aquellos días sangrientos.

Miércoles 12 de Abril de 2017

L A CONMEMORACIÓN de 1917 resulta extraña: no entusiasma al ciudadano e incomoda a los dirigentes rusos. “Son herederos de la revolución, pero al mismo tiempo la ven como un mal y un peligro”, afirma el historiador Daniil Kotsiubinski. El Kremlin no puede ignorar este histórico aniversario, pero lo celebra de forma superficial con un puñado de seminarios, vagos llamamientos a la reconciliación y advertencias contra la euforia callejera. Incluso se dan situaciones absurdas como la experimentada por un grupo de historiadores de provincias a quienes un editor –vinculado con el actual poder político– encargó un libro sobre la revolución de 1917 advirtiéndoles: “Vayan con cuidado con la palabra revolución y no la usen demasiado”. La razón oficial para pasar de puntillas sobre la efeméride es sencilla: las consecuencias de la sublevación aún dividen a la sociedad rusa.

Siga leyendo en nuestro Especial 100 Años de la Revolución Rusa

POR Pilar Bonet