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Placeres. NO TE PASES CON LA SAL

Zenet, al compás y a las tajadas

Sacha Hormaechea
2 min.
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De niño, Zenet solía salir a pescar en su Málaga natal. De ahí le viene el gusto por platos como la fritura, que prepara con una mezcla de pescados inusual. / Samuel Sánchez

Cantante, actor, ‘showman’. Carne de escenario, Zenet regresa con un nuevo disco en el que fusiona el jazz con ritmos latinos. En el mismo teatro donde lo presenta, se atreve también con la fritura de pescado.

viernes 02 de septiembre de 2016

CUANDO SE APAGAN las luces del escenario comienza el periplo. Un recorrido hacia su interior y una odisea por el mundo. Porque eso es el arte para Zenet: un descubrimiento continuo. Subido sobre las tablas del madrileño teatro Nuevo Apolo, donde presentará su nuevo disco, Si sucede conviene, el próximo 28 de septiembre, lo evoca desde su faceta de músico. “Yo soy muy viajero en mi forma de componer”, ilustra. “Me apropio de los géneros, cojo un poquito de aquí, un poquito de allá, y los hago míos. En esta ocasión quería hacer una salsa, por eso el primer sencillo es un tema muy caribeño, porque ese era un viaje que aún no había hecho”. Reconocido como uno de los mejores crooners en español, esta no es sin embargo su única vis: cuenta con una extensa experiencia como actor –del teatro a las pantallas–, baila y pinta “desde hace muchos años”. Un auténtico showman que, llegado el caso, es capaz incluso de demostrar su maestría en la cocina.

Malagueño de pura cepa, se decanta por preparar una fritura de pescado a base de atún, sardina, boquerón, dorada y corvina. “Normalmente no lleva estas especies, es raro encontrar un atún o una dorada, pero ese sabor oceánico a mí me gusta mucho”, explica. Con la misma ­desenvoltura con la que actúa ante el público, va rebozando los tacos. “De pequeño pescaba mucho en Málaga”, recuerda. “Usábamos una masilla muy primitiva que hacíamos con miga de pan, azafrán y alguna tripa de pescado. Y nos tirábamos horas y horas mientras caía la tarde”. En aquel tiempo, fue su madre, cantante aficionada, quien le transmitió el hambre por la música. “Hay mucho de mímesis, incluso en la voz. Es curioso, porque cuando canto se me van tonos a como lo hacía ella”.

Un auténtico showman que, llegado el caso, es capaz incluso de demostrar su maestría en la cocina.

Una vez instalado en Madrid, formó parte del grupo Sur S. A., en el que fusionaba el funk con el rap. Hasta que decidió “hacer algo distinto” y acudió al estudio del respetado teclista ­Joshua Edelman en Madrid en busca de una banda con la que dar forma a su fusión de jazz con bolero, tango, swing o bossa nova. “Una vez escuché decir que habíamos ocupado un hueco vacío sin imitar lo anglosajón”.

Tras varios años de silencio, con este álbum ha abierto una ventana a los ritmos de Cuba o Brasil. También a las nuevas formas de producción. “Hemos hecho crowdfunding, que he descubierto que es una cosa maravillosa y muy curiosa, porque hay gente que aporta dinero desde Argentina hasta Japón, y no sabes cómo te conocen”. En paralelo, el artista –nacido Antonio Manuel Mellado– ha desarrollado su carrera interpretativa de la mano de directores como Juan Antonio Bardem, bajo cuyas órdenes encarnó a su paisano más universal en la serie El joven Picasso. “Tenía una forma de dirigir tosca, primitiva, en el mejor de los sentidos”, rememora. “Cuando no le gustaba algo decía: ‘Así no”, cuenta imitando una voz grave. “Y ya valía”.

Fritura malagueña

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Receta para cuatro
5,50 euros por persona

–    200 gramos de lomo de atún.
–    4 sardinas.
–    12 boquerones.
–    Una dorada de 500 gramos.
–    Un lomo de corvina de 250 gramos.
–    Medio litro de aceite de oliva.
–    Medio litro de aceite de girasol.
–    200 gramos de harina de trigo y    200 de harina de garbanzo.
–    Sal.

PREPARACIÓN

Trocear los lomos de atún y corvina en dados. Cortar la dorada en tranchas de medio centímetro. Desescamar las sardinas, retirar las cabezas y colas, eviscerar y cortar en tres. El boquerón se puede añadir entero.

Mezclar las harinas y rebozar los pescados cuidadosamente.

Verter los aceites en una sartén profunda. Calentar bien y freír los trozos de pescado por tandas: primero el atún, brevemente, y seguidamente el resto. Pasar a una fuente cubierta de papel secante. Servir en una bandeja por separado y salar al gusto.

POR Sacha Hormaechea

Nació en Madrid en 1962. Es fotógrafo, cineasta y cocinero del restaurante Sacha, de Madrid, abierto en 1972. Desde su local apuesta por una gastronomía sencilla, moderna y de producto.