Fotografía de Mads Mogensen y producción de Martina Hunglinger

Suelos de hormigón y amplitud de miras al paisaje. En Bombala, al sur de Sídney, los arquitectos Penny Collins y Huw Turner han proyectado una vivienda que aúna la modernidad con las tradiciones rurales de Australia.

Martes 15 de Noviembre de 2016

ESTA ES UNA CASA una casa con patas, una cabaña de suelo de hormigón y cerramientos de chapa ondulada que se apoya en pilotes metálicos para salvar el desnivel del paisaje. Levantada en menos de cinco meses con elementos industriales prefabricados y asentada según la tradición moderna australiana –pisando el terreno lo menos posible–, la vivienda quiso revisar la modernidad y la tradición rural de ese continente. Su dueño, Henry Rourke, le pidió a la arquitecta Penny Collins, amiga de la infancia, que le construyera una cabaña para descansar, leer y contemplar el paisaje. La proyectista, que entonces, hace cerca de dos décadas, comenzaba su carrera, la diseñó con su marido, Huw Turner, y con la ayuda de su padre, el arquitecto de Sídney Ian Collins. Juntos idearon un edificio sin porche ni barandilla, pero con esos dos usos gracias a las cristaleras correderas. Esta es una casa simplificada al máximo, capaz de cobijar y servir a la vez de refugio y mirador. El resultado es un espacio fuera del tiempo, una construcción que pasa de puntillas sobre el paisaje de Bombala, en Nueva Gales del Sur.

Fotografía de Mads Mogensen y producción de Martina Hunglinger

POR Anatxu Zabalbeascoa

La periodista e historiadora Anatxu Zabalbeascoa escribe sobre arquitectura y diseño en El País y en libros como ‘The New Spanish Architecture’, ‘Las casas del siglo’, ‘Minimalismos’ o ‘Vidas construidas, biografías de arquitectos’.