miércoles 16 de agosto de 2017

COMO UN TAPIZ natural extendido a las puertas de Versalles, el parterre de Latone —parte de los espléndidos jardines del palacio— fue diseñado en época de Luis XIV en homenaje a Leto, la madre de Apolo y Artemisa. Vistas desde el cielo, sus verdes parcelas —que han vivido varias transformaciones desde su creación en 1666— se asemejarían a las 16 esmeraldas engastadas en el brazalete Parterre de Latone Saphir, construido sobre un armazón de hilos cruzados en un decorado de arabescos que a su vez engarzan unas bulbosas volutas de crisoprasa. Con 1.580 horas de trabajo, Dior Haute Joaillerie, el taller de alta joyería de la maison francesa, ha recreado así una pieza icónica desde su nacimiento, que bebe de la tradición más espec­tacular para abrir paso al lujo de la modernidad.