UN RELOJ con forma de cohete espacial de cuatro kilos de peso y con grandes aletas de aterrizaje que garantizan su estabilidad en cualquier escritorio. Esta genialidad surrealista, que encandilaría a cualquier soñador galáctico, recibe el nombre de Destination Moon y es una creación conjunta del estudio Maximilian Büsser & Friends y L’Epée, fabricante de alta relojería suiza. Adaptando el diseño de una astronave, la energía del aparato proviene de la corona de cuerda de gran tamaño situada en la base. La hora se visualiza en las cifras que rodean la parte superior. Un original artefacto que mide el tiempo “hasta el infinito y más allá”, como diría Buzz ­Lightyear, el astronauta de Toy Story.