ESTE PINGÜINO no es un juguete cualquiera. Se trata de uno de los productos más vendidos de Juguetrónica, la madrileña tienda especializada en juguetes electrónicos. Marbo (bautizado así por la firma tecnológica Lexibook) posee un sistema de reconocimiento de voz que le permite hacer preguntas predeterminadas y responder a algunas formuladas por los pequeños. Además, cuenta cuentos y repite lo que dicen. Con esos grandes ojos que se encienden con luz led, el pingüino (de casi 80 euros) también reacciona a las caricias en la tripa, la cabeza o las aletas con divertidos gestos. Este animaloide es otro ser mecanizado (a cuatro pilas) que se convierte en amigo de nuestros hijos. Y que incluso interactúa con otros Marbos. Ha nacido una especie.