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La mesa de roble del comedor fue ideada por los propietarios de la vivienda, los arquitectos Marco Vincenti y Andrea Caturegli. Sobre ella se sitúa la lámpara Jamaica que Marc Sadler diseñó para la empresa Foscarini. Las sillas son el modelo DSW de Charles & Ray Eames, que comercializa Vitra. / Mads Mogensen

Corredores con formas curvilíneas donde el espacio encuentra recodos de habitabilidad. La calidez de las maderas en suelos y mobiliario logra que la atemporalidad escandinava se contagie de la imaginación italiana en esta vivienda situada en la localidad de Lucca, en la Toscana.

miércoles 02 de noviembre de 2016

ESTE PISO intramuros en el centro de la ciudad italiana de Lucca, en la Toscana, está dividido en dos. Una mitad es la terraza, con vistas a las 99 torres del corazón histórico de la localidad. La otra, el interior, pivota en torno a la cocina. Cuando los diseñadores Marco ­Vincenti y Andrea Caturegli (Studiòvo) entraron en el piso y se toparon con una gran curva, no supieron qué hacer con ella. Hasta que, recurriendo al más difícil todavía, decidieron ubicar en esta zona una cocina abierta pero algo recogida: un lugar de paso y a la vez una habitación dinámica. Con la ayuda de un carpintero local, ellos mismos adaptaron los muebles. Así, este espacio anuncia y organiza, recoge y conduce, al tiempo que concentra muchos usos y libera el resto de habitaciones.

Los diseñadores de Studiòvo firman la cama. Las sábanas son de La Fabbrica del Lino. La butaca es el modelo Organic de Eero Saarinen y Ray Eames para Vitra. Mads Mogensen

POR Anatxu Zabalbeascoa

La periodista e historiadora Anatxu Zabalbeascoa escribe sobre arquitectura y diseño en El País y en libros como ‘The New Spanish Architecture’, ‘Las casas del siglo’, ‘Minimalismos’ o ‘Vidas construidas, biografías de arquitectos’.