Miércoles 19 de Abril de 2017

ESTE BALANCÍN diseñado por la firma italiana Marni no se parece mucho al que solían tener nuestras abuelas en casa. Para empezar, los antebrazos son tan cortos que no sabríamos dónde apoyar los codos. El respaldo no es de madera, sino de finos cables de plástico de color azul y negro. Pero lo más curioso es la incorporación de tres cestas en las que uno puede colocar lo que quiera mientras se balancea. La firma de moda presentó la semana pasada esta peculiar mecedora en el Salón Internacional del Mueble de Milán. El sillón forma parte de la colección Marni Playland, una nueva versión que convierte los accesorios del hogar en elementos de juego y que invita al público a olvidarse de las estructuras predefinidas. Las piezas fueron realizadas en Colombia por un grupo de artesanas locales. Una original vuelta de tuerca a los objetos que nos han acompañado siempre.