katw20170309-002
Placeres. Belleza

Mascarillas, al rescate del rostro

Lorena Robledo
2 min.
Leer noticia

Karina Twiss

Las mascarillas se han convertido en el cosmético imprescindible para cuidar la piel. Sus ingredientes activos, texturas y nuevos modos de aplicación logran resultados para cada necesidad: antiarrugas, limpieza o hidratación.

miércoles 20 de septiembre de 2017

LOS PRODUCTOS para el cuidado de la piel son los que más se venden en España dentro del sector de la belleza, por encima incluso de los destinados al aseo e higiene, como geles y champús. Y, de ellos, la cosmética para el rostro supone el 56% de las ventas, con 1.002 millones de euros de beneficios, 80.343 millones de unidades despachadas y un crecimiento anual del 4,8%, según datos de la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética (Stanpa). Las mujeres ya no limitan su rutina a limpiar e hidratar el rostro, sino que han incluido las mascarillas: el 14,3% de las españolas las usan una vez a la semana, según Kantar Worldpanel. La proliferación en las redes sociales de selfies de famosas con la máscara puesta tiene mucho que ver con ello.

Ahora despuntan las mascarillas de celulosa y las de hidrogel, que se adaptan a las facciones del rostro

“Sus fórmulas contienen altas concentraciones de principios activos, lo que proporciona un efecto en tiempo récord”, señala un portavoz de Miin Korean Cosmetics, empresa especializada en la importación de cosmética coreana. “Por eso no es necesario usarlas a diario, sino que basta con aplicarlas una vez a la semana sobre la cara limpia, dejarlas actuar durante los minutos que aconseje el fabricante y nunca ­reutilizarlas si son de un solo uso”. Una vez transcurrido el tiempo indicado, el producto no se retira, sino que se sigue aprovechando, masajeando el sobrante sobre el cutis hasta su completa absorción.

Hidratantes, iluminadoras, reafirmantes, purificantes… La variedad es enorme. Aunque todas suelen incluir ácido hialurónico y colágeno en sus fórmulas, “las más demandadas son las que cuentan con ingredientes como la adenosina y la niacinamida, con excelentes efectos hidratantes, que reducen las arrugas y aportan luminosidad”, afirma el portavoz de Miin Korean Cosmetics.

bodegon_web2138
1. Glamoxy Snake Mask, de Rodial. 70 euros. 2. Caléndula & Aloe Soothing Hydration Masque, de Kiehl’s. 45 euros. 3. Green Tea Pore Care + Moisturizing Mask, de Manefit. 5,99 euros. 4. Magnetight Age-Defier, de Dr. Brandt. 75,90 euros. 5. Mascarilla SOS Roll-on, de Kenzoki. 28,50 euros.

La última tendencia son las mascarillas de celulosa y las de hidrogel, conocidas como sheet masks, que se adaptan a las facciones. “Las primeras están hechas de miles de filamentos microscópicos similares a nuestro propio colágeno y a la elastina de la piel, por lo que forman una capa de moléculas sobre la dermis y penetran más en profundidad”, explica el doctor David A. Colbert, dermatólogo que trata a muchas actrices de Hollywood. “Las de hidrogel tienden a ser más secantes”.

En el mercado conviven cuatro tipos más de mascarillas: “Las más clásicas son las de textura de crema, que aportan agua y nutrientes tanto a la cara como al cuello y escote; las peel off, que eliminan impurezas, células muertas y puntos negros; las de arcilla, que limpian el rostro, eliminan toxinas y calman, y las exfoliantes, cuyas pequeñas partículas arrastran impurezas y pieles muertas”, señala Marta Gamarra, direc­tora de formación de Colbert MD, Rodial y Novexpert.

Desde el sector adelantan que pronto aparecerá una nueva ca­tegoría: un híbrido entre la arcilla y la celulosa, de un solo uso. Un formato muy poco visto hasta el momento que lanzará la firma Mediheal, una de las marcas más conocidas en Asia, que vende más de 10 mi­llones de unidades de este producto al año.

POR Lorena Robledo