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Placeres. Decoración

Un refugio con vistas a la Toscana

Susana Ocaña
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Fachada de ladrillo visto. / Raúl Candales

Una rehabilitación realizada con materiales autóctonos y de la mano de artesanos locales ha sido la clave para mantener todo el sabor de este caserón italiano del siglo XIX, desde el que se avista la ciudad etrusca de Cortona.

Miércoles 09 de Agosto de 2017

VILLA PIANA se sitúa a los pies de la ciudad etrusca de Cortona, en el municipio italiano de Arezzo, dentro del área de la Toscana. La casa, que tiene 600 metros cuadrados, fue construida alrededor de 1900 por un noble romano. Cuentan los vecinos que, durante la II Guerra Mundial, sirvió de refugio para los judíos de la zona. De ahí el nombre con el que la han bautizado los lugareños: Podere dell’ ebreo (la finca de los judíos). Hace cinco años una familia belga compró esta joya escondida entre campos de girasoles por sus magníficas vistas, la tranquilidad que se respiraba y su cercanía a lugares de ensueño como Siena, Montepulciano o el lago Trasimeno.

Para su restauración, emplearon materiales propios de la zona de la Toscana, como los azulejos de Travertino, y decidieron trabajar con negocios locales: tiendas de interiorismo y artesanos que elaboraron desde las mesas hasta las puertas de madera siguiendo técnicas tradicionales.

Butaca de Ikea, cojines de lino hechos a mano, mantas de Paesaggi Interiori, lámparas de pie de Habitat, cuadro comprado en el mercadillo de Arezzo (en la Toscana italiana), mesas auxiliares de madera de pino hechas a mano por Silei carpintería. Raúl Candales

POR Susana Ocaña