sábado 08 de octubre de 2016

EL BOLSO sigue siendo el complemento menos popular entre los hombres, pero cada vez son más los elementos que llevan encima: móvil, llaves, tabletas, libretas… Un cargamento que pone a prueba la resistencia de sus pobres bolsillos y deforma la silueta de los pantalones. A medio camino entre el clásico maletín de ejecutivo y la mochila se sitúan las llamadas bolsas de mensajero, que se cruzan sobre el pecho y resultan igual de apropiadas para un consejo de administración que para recorrer la ciudad en bicicleta. Este modelo de Louis Vuitton –el Messenger Christopher– está realizado en piel de becerro e incluye tres bolsillos exteriores, cuatro interiores, otro especial para el iPad y dos presillas para bolígrafos. Su concepto y estética resultan muy similares a los de las carteras escolares. Solo cambian los cuadernos que transporta en su interior.

POR Carmen Mañana

(Oviedo, 1979). Licenciada en Periodismo por la universidad Complutense de Madrid y Master en Periodismo por la Escuela de Periodismo de El País UAM. Especializada en información de Moda y Estilo de Vida, adicta a la literatura victoriana y al cine de terror. Es periodista de El País desde 2005.