Placeres. Decoración

Geometrías de luz en Coimbra

Blanca Lacasa
1 min.
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Apenas perceptibles, las guías de una invisible cristalera sirven de separador entre la parte techada y la descubierta de este patio abierto al cielo, ubicado en la bajocubierta del edificio donde antiguamente estaban los trasteros. Los materiales de las estanterías son de madera de roble y sucupira. La piedra caliza se aplica en el suelo y en el banco. Nuno Pereira, el propietario, quería espacios “con poco ruido, poca saturación y… ¡fáciles de limpiar!”. / Asier Rua

Con su característica fachada en curva y su solemne verticalidad, el histórico edificio Redondo es uno de los más emblemáticos del centro de la ciudad portuguesa de Coimbra. Su nuevo techo abierto descubre un patio que aporta un toque de modernidad y vanguardia.

martes 29 de agosto de 2017

CONSTRUIDO EN 1917 y ubicado en pleno centro de Coimbra, el Redondo —como se conoce este edificio— es uno de los más particulares de la ciudad portuguesa. Su curva, que recuerda a un navío, y su característica verticalidad lo hacen único. Una excepcionalidad que tanto Nuno Pereira, propietario y bisnieto del constructor que lo levantó, como los responsables de la reforma, João Branco y Paula del Río, de Estudio Branco-Del Río Arquitectos, querían conservar. La intervención se basó en cortar y ocultar. Se practicaron cortes precisos en las paredes para conectar las estancias y dar luz y amplitud a los espacios. En los techos se siguen viendo las proporciones originales. La vivienda se amuebló con piezas construidas en madera de roble y sucupira. La gran novedad de este edificio es la transformación de la buhardilla donde se ubicaban los antiguos trasteros: la eliminación de un paño de la cubierta deja un patio abierto separado del interior por una cristalera. Desde aquí también se accede al balcón con unas vistas increíbles a esta urbe medieval.

La cocina es una prolongación de la sala principal. Los electrodomésticos se esconden en un recoveco de la estructura, la campana está oculta en la placa (ambas de la marca Gaggenau) y los muebles, diseñados por los arquitectos de Estudio Branco-Del Río, son piezas exentas con aspecto de aparadores. La lámpara del techo es de Climar. La madera original del suelo se ha rehabilitado. Asier Rua

POR Blanca Lacasa