Solis_1222740
Placeres. DECORACIÓN

Belleza geométrica, con el arquitecto Renato D’Ettorre

Anatxu Zabalbeascoa
1 min.
Leer noticia

/ MADS MOGENSEN

Un refugio en la australiana isla de Hamilton abierto al mar. Hormigón y vidrio sustentan esta espectacular vivienda atravesada por la brisa y la luz.

sábado 02 de abril de 2016

ES difícil hacer desaparecer una gran casa. Intentarlo pasa por que el paisaje la devore. Eso buscó el arquitecto Renato D’Ettorre. Llegó a Sídney con sus padres. Y regresó a Italia para aprender a trabajar el hormigón con el ingeniero Pier Luigi Nervi, un maestro de las estructuras y del uso de ese material. La dos culturas, la australiana y la italiana, y una tercera, la del hormigón, están presentes en esta vivienda en la isla de Hamilton. Atravesada por la brisa y la luz, la casa tiene una estructura arbórea. Más desplegada en el paisaje que concentrada en su interior, tiene más agujeros (ventanas) que paredes. Por eso aunque es un espacio lujoso, es también un ambiente vacío. Su autor explica que estaba todo allí: las rocas, la vegetación y, sobre todo, el agua, con su capacidad de suavizar la dureza de la arquitectura. Ciertamente el agua rodea la casa: no solo las vistas están llenas de mar, también la piscina, los estanques y la cubierta de nenúfares mantienen el calor a raya.

Mads Mogensen

POR Anatxu Zabalbeascoa

La periodista e historiadora Anatxu Zabalbeascoa escribe sobre arquitectura y diseño en El País y en libros como ‘The New Spanish Architecture’, ‘Las casas del siglo’, ‘Minimalismos’ o ‘Vidas construidas, biografías de arquitectos’.