Lunes 08 de Mayo de 2017

DURANTE AÑOS Beatriz Palacios (Madrid, 1979) fue ingeniera de día y joyera de noche, hasta que en 2015 decidió abandonar su doble vida y dedicarse al 100% a la firma que lleva su nombre. “Un maestro joyero me dijo que tenía mucho talento, pero ni idea de técnica. Desde entonces trabajo con él”, explica. Sus oníricos diseños inspirados en el art déco, el surrealismo o el Círculo de Bloomsbury se venden a través de su web y en un puñado de tiendas españolas, además de en boutiques en Estados Unidos, Japón y China, entre las que se encuentran los famosos almacenes Harvey Nichols de Hong Kong. “El mercado internacional representa el 80% de mis ventas, pero desde el principio supe que tenía que volcarme en él porque mis piezas no son ni tradicionales ni baratas”. Fabricadas en su taller madrileño, pertenecen a un universo estético único, como demuestra esta gargantilla de perlas de agua dulce y un ojo articulado en plata chapada en oro, calcedonia, azabache y porcelana.

POR Carmen Mañana

(Oviedo, 1979). Licenciada en Periodismo por la universidad Complutense de Madrid y Master en Periodismo por la Escuela de Periodismo de El País UAM. Especializada en información de Moda y Estilo de Vida, adicta a la literatura victoriana y al cine de terror. Es periodista de El País desde 2005.