Martes 11 de Abril de 2017

TREINTA AÑOS de playa mal invertidos pueden provocar quemaduras irreparables. Pero aprovechados en el arte de la observación, desembocan en una obra monumental. Lo sabe bien Martin Parr, el gran retratista del negocio del turismo global, que ha pasado tres decenios entre arena, olas y muchos domingueros. El fruto de sus vacaciones profesionales es un compendio de imágenes, Life’s a Beach, hijas del naturalismo costumbrista y la estética kitsch. Tomadas desde Tailandia hasta Italia, como esta Sorrento (2014), las instantáneas del británico –que se muestran en Somerset House, Londres, junto a los ganadores de los Sony World Photography Awards– aportan una visión lírica y entrañable de lo cotidiano.