Lunes 20 de Marzo de 2017

HAY UNA fracción de segundo en que el tiempo se detiene: la mole de agua se acaba de tragar la tabla y la ola se muestra salvaje y violenta, a punto de engullir el cuerpo del surfista. El instante habla de esa lucha desigual entre el pequeño mortal y el océano. De cómo los humanos tratan de embridar la naturaleza, y ella, en cambio, se revuelve para descabalgarlos.

La imagen fue tomada hace tres semanas en Bondi, una de las playas más visitadas de Australia, a las afueras de Sídney. Su autor, Ryan Pierse, especialista en fotografía deportiva, se dedica a recorrer el mundo siguiendo las grandes citas –Juegos Olímpicos, Grand Slam de tenis, mundiales de fútbol– siempre a la busca de escenas tan impactantes como esta.