Martes 16 de Mayo de 2017

ESTA SEMANA podría simplemente formar parte de una boda surrealista como tantas otras. La versión oficial (el pie de foto de origen que acompaña a la imagen) dice que estos intrépidos treintañeros, ambos moscovitas, han ­proclamado su amor al mundo en presencia del oso Stepan. Y ahí podría acabar esta singular historia. Pero la autora de la instantánea, conocida por sus fusiones entre fantasía y realidad, ya ha tomado al bueno de Stepan, al parecer adiestrado por un domador de circo, como modelo de otras fotografías igual de oníricas con el supuesto objetivo de concienciar contra la caza de iconos de la naturaleza salvaje. Lo único cierto es lo difícil que resulta dejar de mirarles.