Documentos. Fotoensayo

El infierno de la sequía ya está aquí

David Ramos
1 min.
Climate Change Warnings As Southern Spain's Deserts Expand Due To Drought

Lodo seco y agrietado del embalse de Valdeinfierno (Murcia). / David Ramos (Getty Images)

Las reservas de agua se encuentran bajo mínimos en muchos lugares de España debido a la falta de precipitaciones. La sequía y el aumento de los incendios forestales están modificando el paisaje, cada vez más árido y carente de vida. La situación resulta especialmente alarmante en el sureste peninsular. Recorremos algunos de los pantanos casi vacíos de la cuenca del río Segura a su paso por Murcia y las presas de la cabecera del Tajo en Guadalajara.

martes 15 de agosto de 2017

PANTANOS SIN agua, campos semidesérticos que se extienden cual ráfaga abrasadora por el sureste del país, cosechas perdidas y árboles sin vida a causa del fuego. La pertinaz sequía azota España de nuevo. Nuestros pantanos se encuentran en sus niveles más bajos desde los años noventa. La situación de los embalses de la cuenca del río Segura, que riega Albacete, Murcia, Alicante y Almería es alarmante. La Agencia Europea del Medio Ambiente publicó un informe a principios de año en el que alertaba sobre los impactos que tendría el cambio climático en la región mediterránea del continente, más expuesta al calentamiento global. Muchos de esos efectos ya se sufren: disminución de las precipitaciones, incendios y olas de calor que disparan la demanda de energía por refrigeración. Los embalses de la cabecera del Tajo, que alimentan el trasvase Tajo-Segura, también se encuentran bajo mínimos. Los vecinos de los embalses de Entrepeñas y Buendía, en Guadalajara, reivindican la protección de su bien más preciado. Pero la sequía no es solo un problema nacional. Se extiende por todo el mundo. Según la ONU, para 2050 al menos una cuarta parte de la población del planeta vivirá en países con escasez de este recurso vital.

Un puente, que estaba sumergido bajo las aguas del embalse de Entrepeñas (Guadalajara), ha aflorado a la superficie ante la falta de agua. David Ramos (Getty Images)

POR David Ramos