lunes 23 de octubre de 2017

EN ESE MAR plateado que asoma al fondo, y todo lo traga y lo acoge en su seno y lo silencia desde hace milenios, depositan los judíos ­ultraortodoxos de la secta ­Viznitz Hasidim sus pecados cuando se acerca, siempre por estas fechas, entre septiembre y octubre, la festividad religiosa del Yom Kipur. Al ritual lo llaman ­Tashlich, que en hebreo significa literalmente “­desechar”, y entonces los hombres se acercan hasta la orilla y lanzan al agua pan y otros pedazos de comida para expiar sus faltas. Luego, como muestra la imagen, dan media vuelta y los niños imberbes y los adultos barbados se congregan en torno al rabino sobre esta colina israelí cerca de la ciudad de Herzliya, al norte de Tel Aviv. A orillas de ese mar viejo y sabio, el Mediterráneo.