Lunes 26 de Junio de 2017

COJINES, TETERAS, PLATOS DE METAL… Las familias sirias huyen casi con lo puesto de Raqqa, bastión del ­Estado Islámico en Siria, tratando de escapar de los combates entre los yihadistas y la coalición liderada por Estados Unidos por el control de la ciudad. Los desplazados ponen rumbo al norte atravesando las primeras líneas de combate en un camino lleno de obstáculos en el que les esperan campos de minas, ataques aéreos y fuego cruzado entre ambos bandos. ACNUR, la agencia de Naciones Unidas para los refugiados, advierte de que en la provincia hay más de 430.000 personas que necesitan “desesperadamente” ayuda humanitaria. La pareja de la imagen se encuentra cerca del campo de Ain Issa, donde viven unos 9.000 desplazados.