El actor Lee Van Cleef en una escena rodada en el camposanto de ficción de 'El bueno, el feo y el malo' (1966).

En Santo Domingo de Silos (Burgos) acaba de inaugurarse una réplica del legendario cementerio de ‘El bueno, el feo y el malo’.

Jueves 11 de Agosto de 2016

ALBERTO MANGUEL y Gianni Guadalupi publicaron hace más de 20 años una deliciosa Breve guía de lugares imaginarios (Alianza), donde espigaron islas, reinos, ciudades y topónimos memorables de la literatura universal, desde Homero hasta García Márquez, pasando por Swift, Wells, Tolkien, Kafka, Borges y Calvino. Ignoro si disponemos de un inventario semejante para los territorios creados por el cine –Sion en Matrix, Hill Valley en Regreso al futuro, Goondocks en Los Goonies o la isla de Okishima en Battle Royale–, aunque la existencia de las localizaciones reales podría permitir algo todavía más extraordinario. A saber, la recreación material de esos espacios. Tal es el caso del cementerio de Sad Hill del wéstern El bueno, el feo y el malo (1966), que se ha inaugurado en Santo Domingo de Silos, con ocasión del 50º aniversario del mítico filme de Sergio Leone.

El bueno, el feo y el malo no se rodó íntegramente en Almería, meca del spaghetti western, sino en Burgos, donde desde hace 10 años la Asociación Cultural Sad Hill viene trabajando a destajo para reconstruir distintas localizaciones de la pe­lícu­la como la Misión de San Antonio (monasterio de San Pedro de Arlanza), la prisión de Betterville (Carazo), el puente de Lang­stone (valle de Arlanza) y sobre todo el cementerio de Sad Hill (valle de Mirandilla), inolvidable emplazamiento de las últimas escenas. El problema es que para reconstruir el camposanto habría que montar unas 5.000 tumbas y para ello la asociación ha puesto en marcha dos modalidades de ayuda: apadrinar una tumba (15 euros) o convertirse en miembro de la asociación (20 euros), lo que daría derecho a rotular una tumba con nuestro propio nombre o el de algún desprevenido desinteresado, como un excónyuge, un jefe de ingrata memoria o algún compañero de partido, quién sabe.

Desde 2003, la ruta El bueno, el feo y el malo es uno de los circuitos de senderismo más populares de la provincia de Burgos, y el mes pasado se celebró un simposio conmemorativo internacional, donde además de varias proyecciones de la película hubo conciertos, exposiciones y conferencias sobre la escenografía del filme, la música de Ennio Morricone y el cine de Sergio Leone, así como testimonios de los extras del rodaje, aunque lo que a todo el mundo le hacía ilusión era que Clint Eastwood asistiera en cuerpo presente a la apertura del reconstruido Sad Hill Cemetery, y al disfrute de la actuación de las Hienas Mesetarias.

Cuando El bueno, el feo y el malo cumplió 40 años, el Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas de los Infantes se propuso preparar el 50º aniversario por todo lo alto y así nacieron la Asociación Cultural Sad Hill y su proyecto de reconstrucción del cementerio. ¿Cómo se apadrina una tumba? Entrando en www.acsadhill.es y eligiendo una de las modalidades de colaboración. Ojo: hacerse socio da derecho a redactar epitafio propio, detalle de exquisita categoría.

POR Fernando Iwasaki

Escritor, crítico e historiador nacido en Lima en 1961, en el seno de una familia con raíces japonesas. Fue profesor de Historia en su país natal hasta que en 1989 empezó una nueva vida en Sevilla, donde dirigió la revista literaria ‘Renacimiento’. En la actualidad es profesor de la Universidad Loyola Andalucía. Cuenta, además, con una amplia obra literaria.