Lunes 03 de Julio de 2017

LA COREÓGRAFA alemana Sasha Waltz ha convertido los tormentos del espíritu y del cuerpo en su especialidad. En su última obra, Criatura (Kreatur), estrenada el pasado junio en Berlín, escenifica qué pasaría si el lado más oscuro de nuestra sociedad pudiera expresarse en carne y hueso. El miedo, la envidia y la violencia cobran forma humana para matar y torturar. El planteamiento de pesadilla, con vestuario de la diseñadora holandesa Iris van Herpen, vuelve a provocar la agitación y el desasosiego a los que esta creadora tiene acostumbrados a sus seguidores. Waltz no estrenaba obra nueva en la capital alemana desde hace 12 años. A partir de agosto de 2019 asumirá la dirección del Staatsballett berlinés debido a la marcha anticipada del español Nacho Duato.