Sábado 29 de Abril de 2017

ESTA CABEZA enorme de bebé forma parte del homenaje que la escultora Prune Nourry hace a las “millones de niñas ­sacrificadas” por selección prenatal en ­lugares como India y China. Tener una hija en estos países supone una carga social y económica que muchas familias consideran que no pueden permitirse. Un estudio de la revista médica The Lancet estimó en 2011 que unos 10 millones de fetos femeninos habían sido víctimas de este tipo de abortos en India en los últimos 20 años. La práctica es ilegal en el país asiático desde 1994, pero siguen dándose casos. Bajo el sagrado nombre de Holy, la artista francesa visibiliza el ­feticidio femenino a través de esculturas, proyecciones e ­instalaciones en el Museo Guimet de arte asiático de París hasta el 18 de septiembre.