Confidencias. Dúos

Sam McKnight, el peluquero de Lady Di

María Contreras
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El mediático peluquero Sam McKnight junto a Shonagh Marshall, comisaria de su exposición en Londres. / Pedro Álvarez

Domingo 04 de Diciembre de 2016

DURANTE una sesión de fotos en 1990, la princesa Diana le preguntó a Sam McKnight qué haría con su pelo si le diera carta blanca. Dejarlo más corto, respondió él. Ella se puso en sus manos en ese mismo instante y, tal vez por su franqueza, lo convirtió en su peluquero de cabecera. Durante años, McKnight la acompañó en viajes oficiales y modernizó su imagen con un look más atrevido. Es el tipo de anécdota que convenció a la comisaria de moda Shonagh Marshall, responsable de exhibiciones sobre Isabella Blow o Valentino, de que la trayectoria del legendario peluquero estaba pidiendo una exposición a gritos. Pero él no lo tenía tan claro. “No entendía que a nadie le pudiera interesar lo que hago”, admite.

“El pelo tiene propiedades transformadoras. Es como renacer”

Tres años después de aquel contacto, el Museo de Somerset House de Londres expone Hair by Sam ­McKnight, la primera muestra que explora la importancia de la figura del peluquero en la creación de una imagen de moda. Y va más allá; las fotos, grabaciones, revistas o pelucas que ilustran la brillante carrera de este escocés de 61 años, que ha peinado 190 portadas de Vogue e incontables desfiles y campañas, evidencian el poder del cabello para lanzar un mensaje. “El pelo tiene propiedades transformadoras”, afirma Marshall, “es como renacer”. “Puede ser un arma y una armadura”, coincide él, responsable de cortes que lanzaron carreras, como el corto oxigenado de la modelo Agyness Deyn. Rodeados de fotografías icónicas, ­McKnight parece algo más convencido de que en sus cuatro décadas peinando a mujeres había una historia que contar. La comisaria lo constata con orgullo: “Tú eres la persona que todas estas imágenes tienen en común”.

POR María Contreras

Esta periodista especializada en moda lleva 15 años trabajando para ‘Vogue’. En ese tiempo ha pasado de redactora a subdirectora de la revista, puesto que ocupó hasta finales de 2015. Ahora sigue escribiendo para esta cabecera desde Londres.