Lola Flores vista por Gyenes. / Gyenes

Un viaje de 400 años por las muchas artes de este arte con parada en Madrid.

Sábado 21 de enero de 2017

E N SU ALUCINANTE  viaje desde la idiosincrasia hasta el cosmopolitismo, el flamenco ha acabado por convertirse en una de las formas de expresión tradicionales más intemporales. Más allá de la música y el baile, su impronta ha quedado fijada en todo el espectro de las artes: la plástica, el cine y la fotografía, la literatura. Con piezas que abarcan 400 años e incluyen desde antiguas grabaciones en cilindros de cera hasta fotografías de Gyenes o Richard Avedon, la Biblioteca Nacional acoge entre el 27 de enero y el 2 de mayo Patrimonio flamenco, un homenaje a esta manifestación cultural.

Otra apuesta de la semana:

Cuando el rock y el cine se entienden. Cincuenta películas para hablar de música en el libro ‘Sueños eléctricos’.

por Silvia Hernando

Redactora especializada en cultura. Ha trabajado en Cinco Días, El País y el diario digital Infolibre. Antes fue gestora cultural en una galería de arte contemporáneo y en la Embajada de España en Argelia, también pasó por un gabinete de comunicación. Estudió Historia del Arte y Traducción e Interpretación y después cursó el máster de periodismo de El País.