Al señor Zwyzzerman Zurrapa siempre le atienden el último cuando acude a urgencias.

Sábado 13 de Mayo de 2017

TRAS UN año realizando entrevistas a ciudadanos relevantes del país, le ha llegado el turno a Wenceslao Zwyzzerman Zurrapa (Zaragoza, 1979), el último español. Este aragonés cuyo apellido lleno de letras crepusculares ocupa siempre el último lugar en las listas dice ser el español con el que concluye todo.

Así que usted es el último español. Exactamente, el último. Detrás de mí no hay nadie más. Siempre he sido el último, desde que nací. Soy el último de mis hermanos, el último de mis primos y siempre era el último de la clase, tanto en notas como en turnos para salir a la pizarra. Cuando yo llego es porque ya está todo hecho.

¿No le molesta que el resto de españoles no le dejen hueco para hacer nada? Me he acostumbrado a que todos los temas los lleve otra persona.

¿En qué trabaja? En nada, siempre que voy a buscar trabajo, llego tarde y ya han contratado a alguien.

Ha habido españoles nuevos, pero eso no quiere decir que yo no sea el último. El último soy yo. Lo tengo asumido

¿No hay nada interesante en usted? Usted me dice “escriba esto, invente esto otro, trabaje de tal cosa” y yo le aseguro que cuando me disponga a hacerlo descubriré que ya hay otro que lo ha hecho. Pensé escribir unas memorias con mis experiencias como último español, pero el editor me dijo que lo de escribir memorias ya se había hecho antes. Quedó en nada.

¿Y así con todo? Es por mi apellido, que al llevar la letra z… Cuando voy a urgencias me atienden el último, he llegado a esperar días. Lo bueno es que todas las enfermedades buenas están ya cogidas y nunca he tenido muchos problemas de salud.

Qué vida tan gris, ¿no? A veces lo único que me apetece es quedarme sentado sin hacer nada, pero cuando voy a hacerlo el asiento está ocupado porque ya se le ha ocurrido eso mismo antes a alguien. Detrás de mí hay un páramo. Soy el punto final, la botella de leche vacía que se deja en la nevera.

Usted nació en 1979, o sea que no es literalmente el último español. Ha habido españoles nuevos, pero eso no quiere decir que yo no sea el último. El último soy yo. Lo tengo asumido. En las últimas elecciones fui el último en votar; también fui el último en dejarse barba de hipster o en decir “fistro, hasta luego lucas, jarl”. Y soy el único español que aún no ha probado la quinua, por ejemplo.

Bueno, así no asume riesgos. Exactamente. Aunque, si hubiera que evacuar el país, yo sería el último en salir, y eso me genera intranquilidad. También soy el último en ver las series y me acaban reventando el final. Cuando llego significa que ya no queda nada. Usted debería sacar conclusiones.

Quiere decir que si estoy entrevistándole a usted… Exactamente: su trabajo ha acabado, ya no le queda nadie a quien entrevistar. Debería usted cambiar el concepto de la sección y hacer otra cosa. Españoles de la A a la Z. Pues yo soy la Z. Haga otra cosa.

Han sido solo 60 entrevistas. Pensábamos que habría más gente importante en España. Pues no. Soy la última cucharada de ese helado.

Pues nada, de aquí a unos días lea usted la entrevista, que será la última pero entiendo… Que cuando llegue yo al quiosco algún listo se habrá llevado el último ejemplar y me quedaré sin leerlo. No pasa nada.

POR El Mundo Today

Web satírica que nació en 2009 de la mano de Xavi Puig y Kike García, dos jóvenes que se conocieron estudiando la carrera de Filosofía en la Universidad de Barcelona. Su éxito les ha llevado a colaborar en radio, prensa escrita, teatro y televisión.