Palabra de Pau

Pau Gasol

3 min.

Liderar con el ejemplo

El deporte no es solo una actividad física, es también un potente instrumento de educación que enseña respeto, perseverancia, compañerismo…

Domingo 14 de Agosto de 2016

HACE UNAS SEMANAS despedíamos una nueva edición de la Popular Pau Gasol Academy 2016, en Barcelona. Es sorprendente ver cómo lo que empezó siendo un proyecto personal se ha convertido en un evento que, año tras año, reúne a chicos y chicas de todo el mundo con el objetivo de compartir una semana llena de deporte, diversión y valores

Pero vayamos por partes. Mucha gente se preguntará por qué alguien que dedica su vida a jugar al baloncesto profesionalmente destina su tiempo libre a crear proyectos cuyo eje central sigue siendo este mismo deporte. La respuesta es sencilla: porque creo en su potencial para cambiar a las personas o, en palabras de Nelson Mandela, “en su poder para transformar el mundo, de inspirar y de unir a la gente como pocas cosas…”. Por este motivo me gustaría dedicar estas líneas a reflexionar sobre la importancia del deporte para generar pautas de comportamiento entre los más jóvenes, tomando como ejemplo las situaciones vividas en esta última edición de mi academia.

El deporte no es una actividad física sin más, sino que, especialmente en el caso del que se juega en equipo, es un potente instrumento de educación. Practicarlo hace que los chicos y chicas adquieran valores que les serán muy útiles a lo largo de su vida: esfuerzo, superación, perseverancia, compañerismo, respeto, deportividad…

Pero tiene el poder de ser inclusivo, de franquear fronteras y unir a la gente. Prueba de ello es el impacto positivo que tiene sobre las personas con algún tipo de diversidad funcional. Hace unos días lo vivía en mi propia piel dentro de la Academia, compartiendo espacio con la nueva sección Special Olympics, formada por personas con discapacidad intelectual. Es maravilloso comprobar de primera mano cómo el deporte los ayuda a construir su autonomía, aumentar la autoestima y reforzar su afán de superación.

También creo que la actividad física genera espacios de comprensión mutua, una forma de entender y reducir las barreras con las que se encuentran estas personas. En esta edición, y gracias a la implicación de la Gasol Foundation, los participantes han podido compartir la realidad de este colectivo mediante la realización de dinámicas de deporte adaptado: baloncesto en silla de ruedas, voleibol sentados, boccia… Una forma de poner en valor el esfuerzo y el sacrificio de quienes, día a día, superan sus propias barreras a través de la práctica deportiva.

Por otro lado, como atleta profesional, soy consciente de la profunda influencia que ejerzo y de la capacidad para generar modelos de comportamiento, especialmente entre los más jóvenes. De acuerdo con esta responsabilidad, aprovecho espacios como los de mi academia para pasar tiempo con las nuevas generaciones con el objetivo de enseñarles algunas de las cosas más importantes que he aprendido a lo largo de mi carrera y que me han hecho crecer no solamente como jugador sino también como persona.

En esta edición, además, he tenido la oportunidad de disfrutar con la nueva sección de Rising Stars, jugadores con potencial para convertirse en futuras promesas del baloncesto europeo y mundial. Esta nueva línea tiene por objetivo formar a esos chicos y chicas que sopesan continuar sus estudios y su formación deportiva en Estados Unidos. Aunque el trabajo que han desempeñado durante el campus se ha centrado más en el perfeccionamiento de su técnica y la práctica de jugadas, no he querido perder la oportunidad de transmitirles lo que para mí es fundamental en el aprendizaje de cualquier deporte: el esfuerzo y la perseverancia, combinados con la humildad y la ambición, como valores fundamentales para construir liderazgo.

De mi experiencia en esta edición, me llevo muchas cosas: las anécdotas vividas durante los entrenamientos, las discusiones técnicas con los Rising Stars, las canastas y sonrisas compartidas con los Specials Olympics, los talleres de hábitos saludables… Pero lo que sin lugar a duda también he hecho mío es el convencimiento de que no hay liderazgo sin ejemplo y, dado el lugar que ocupamos, debemos convertirnos en ejemplos para las nuevas generaciones.

POR Pau Gasol

Jugador de baloncesto profesional, fue el primer español en conseguir el campeonato de la NBA, dos veces con Los Ángeles Lakers. Con la selección española ha sido campeón del mundo, dos veces subcampeón olímpico y tres veces campeón de Europa.